
Nueva York, 4 de enero de 2026 – El juez federal Alvin K. Hellerstein, de 92 años y designado por el expresidente Bill Clinton en 1998, ha sido asignado para supervisar el caso penal contra el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
Maduro y Flores, capturados en una operación militar estadounidense en Caracas el sábado 3 de enero, enfrentan cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de armas y otros delitos relacionados con el tráfico de drogas. La pareja llegará a su primera audiencia este lunes al mediodía en el palacio de justicia Daniel Patrick Moynihan, en Manhattan, donde se espera que se declaren no culpables y se ordene su detención preventiva.

Hellerstein, nacido en Nueva York en 1933 y uno de los jueces federales en activo con más experiencia, ha presidido casos de alto perfil, incluyendo litigios derivados de los atentados del 11-S, demandas contra Harvey Weinstein y el proceso contra el exgeneral venezolano Hugo ‘el Pollo’ Carvajal, cuya colaboración con las autoridades podría ser clave en el juicio contra Maduro.
El magistrado, de origen judío ortodoxo y con estatus senior desde 2011, ha supervisado esta investigación desde hace más de una década. Aunque el presidente Donald Trump ha mencionado la posibilidad de trasladar el caso a Florida, fuentes judiciales indican que permanecerá en Nueva York por el momento.

La asignación del juez ha generado atención por su trayectoria equilibrada en casos complejos y de seguridad nacional. El proceso podría extenderse meses o años, con Maduro y Flores recluidos en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn mientras avanza el juicio.
Este caso marca un hito histórico en la justicia estadounidense al involucrar a un exjefe de Estado capturado en una operación militar. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, conocida por procesar narcotraficantes y figuras internacionales, liderará la acusación.

