Reacomodo en la cúpula de la PNB reactiva cuestionamientos por corrupción y espionaje


Caracas, Venezuela | 20 de enero de 2026

La Orden del Día N.° 886 del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana (CPNB), fechada el 20 de enero de 2026, formalizó una serie de designaciones estratégicas en la Segunda Comandancia, la Inspectoría para el Control de la Actuación Policial y la Dirección de Custodia Diplomática, decisiones que han generado amplias reacciones y cuestionamientos debido a los antecedentes de varios de los funcionarios designados.

Cambios en la Segunda Comandancia

Entre las modificaciones destaca la designación del comisario mayor Frank Joaquín Morgado González como Director Adjunto (E) del Despacho de la Segunda Comandancia. Sin embargo, fuentes policiales y registros internos señalan que en la estructura de mando de esta dependencia continúa teniendo influencia Miguel Domínguez, funcionario que durante años fue señalado como una de las caras más visibles de la corrupción dentro de la PNB.

Segundo Comandante entrante Morgado González

El nombre de Miguel Domínguez ha aparecido reiteradamente en denuncias internas, expedientes administrativos y señalamientos públicos relacionados con irregularidades operativas, redes de protección interna y prácticas contrarias a la ética policial, sin que hasta la fecha se conozcan sanciones proporcionales a la magnitud de las acusaciones que lo rodean. Su permanencia o influencia en áreas clave reaviva las dudas sobre la voluntad real de depuración institucional dentro del cuerpo policial.

Segundo comandante Miguel Domínguez

Inspectoría para el Control de la Actuación Policial

En la Inspectoría para el Control de la Actuación Policial fue designado como director el comisario mayor Carlos Alberto Calderón Chirinos (SEBIN), quien queda bajo la jefatura funcional del propio Morgado González. Esta instancia, encargada de supervisar y sancionar abusos policiales, queda así bajo una cadena de mando que ha sido duramente cuestionada por organizaciones civiles y funcionarios activos.

comisario mayor Carlos Alberto Calderón Chirinos

Custodia Diplomática y el caso Livia Acosta Noguera

Uno de los nombramientos más sensibles es el de la comisaria general Livia Antonieta Acosta Noguera, designada como Directora Adjunta (E) de la Dirección de Custodia Diplomática. Acosta Noguera fue diplomática venezolana en Estados Unidos, específicamente en Miami, y exfuncionaria del SEBIN.

comisaria general Livia Antonieta Acosta Noguera

Su nombre trascendió internacionalmente luego de que fuera declarada persona non grata por el Departamento de Estado de Estados Unidos, tras una investigación del FBI que la vinculó con acusaciones de actividades de espionaje y presunta planificación de ciberataques contra instalaciones gubernamentales y centrales nucleares en territorio estadounidense. Como resultado de ese proceso, fue expulsada de Estados Unidos, hecho que quedó registrado en informes oficiales y reportes de prensa internacional.

La reincorporación de Acosta Noguera a un cargo vinculado directamente con seguridad diplomática ha sido interpretada por analistas como una señal de confrontación directa con estándares internacionales de seguridad y cooperación, además de reabrir viejas heridas en la relación con organismos de inteligencia extranjeros.

Continuidad bajo escrutinio

Las nuevas designaciones reflejan una línea de continuidad en el alto mando de la PNB, donde figuras asociadas a escándalos, corrupción y conflictos internacionales mantienen o recuperan espacios de poder. Hasta el momento, no ha habido pronunciamiento oficial que explique los criterios de evaluación, ni aclaratorias sobre los antecedentes de los funcionarios nombrados.

Este reacomodo ocurre en un contexto de creciente presión internacional, denuncias por violaciones a derechos humanos y exigencias de reforma profunda de los cuerpos de seguridad venezolanos, lo que convierte estas decisiones en un nuevo foco de atención dentro y fuera del país.


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