
Ciudad de Nueva York / Los Ángeles, 25 de enero de 2026 – Jeson Nelon Presilla Flores, uno de los principales acusados en lo que fiscales federales han calificado como el mayor robo de joyas en la historia de Estados Unidos, fue deportado a Ecuador a finales de diciembre de 2025 por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que impidió que enfrentara su juicio por cargos criminales graves.

Presilla Flores, de 42 años, formaba parte de un grupo de siete hombres acusados en 2025 por el asalto armado a un camión blindado de Brinks ocurrido en julio de 2022 cerca de Grapevine, California. Los ladrones se llevaron joyas, diamantes, esmeraldas, rubíes, oro y relojes de diseñador valuados en aproximadamente 100 millones de dólares, según documentos judiciales.

El sospechoso estaba en libertad bajo fianza cuando ICE lo detuvo en septiembre de 2025 por irregularidades migratorias. En lugar de coordinar con los fiscales federales para retenerlo por los cargos penales pendientes, Presilla solicitó y obtuvo la “salida voluntaria” (voluntary departure). ICE procesó la deportación sin verificar o actuar sobre las alertas criminales activas, permitiendo su expulsión del país sin conocimiento previo de los prosecutors del caso.
Como resultado, el juicio federal contra él en la Corte del Distrito Central de California quedó en suspenso o complicado, ya que el acusado ya no se encuentra en territorio estadounidense. Fiscales han expresado frustración por la falta de comunicación entre ICE y el Departamento de Justicia, calificándolo como una falla grave en la coordinación interinstitucional.
Víctimas y joyeros afectados han manifestado que este incidente los deja “sin respuestas” y sin posibilidad de recuperar los bienes robados o ver justicia plena. ICE no ha emitido comentarios detallados sobre el caso, pero fuentes indican que se está revisando el proceso interno para evitar errores similares en el futuro.
El caso resalta tensiones entre prioridades de inmigración y aplicación de la ley penal en casos de alto perfil, en un momento en que la administración busca aumentar las deportaciones de personas con antecedentes criminales.

