
Un niño de apenas 11 años fue acusado de disparar y matar a su padre adoptivo, Douglas Dietz, de 42 años, en un hecho ocurrido el 13 de enero de 2026 en el estado de Pensilvania, Estados Unidos, una fecha que coincidió con el cumpleaños del menor.
De acuerdo con documentos judiciales y reportes de las autoridades, el hecho se habría originado luego de que al niño le retiraran una consola Nintendo Switch como medida disciplinaria por no dormir. Presuntamente enfadado, el menor habría buscado la consola dentro de la vivienda, encontrando la llave de una caja fuerte donde se guardaban armas de fuego.
Las investigaciones indican que el niño sacó un revólver y disparó contra su padre adoptivo mientras dormía, causándole la muerte en el sitio. Posteriormente, el menor habría confesado el hecho, declarando: “Maté a papá” (“I killed Daddy”), según consta en el expediente judicial.
El niño fue presentado ante una corte esposado, y la fiscalía evalúa procesarlo bajo jurisdicción de adultos, una medida excepcional que ha generado amplia polémica. La defensa solicitó formalmente que el caso sea remitido al sistema de justicia juvenil, alegando su corta edad, madurez emocional y estado psicológico.
El caso ha generado una fuerte conmoción en la opinión pública y reabre el debate en Estados Unidos sobre el acceso a armas de fuego en hogares con menores, así como los límites legales y éticos del enjuiciamiento penal de niños por delitos de extrema gravedad.

